
Cecilia Roccatagliata Barra
Santiago, Chile, 1960.
Comenzó sus estudios de joyería en la década de 1990, guiada siempre por una sensibilidad escultórica. Desde sus inicios, la han atraído la joyería étnica, la tradición y las piezas cargadas de sentido y simbolismo. En 2009 entró a Joya Brava y comenzó a interiorizarse más en el mundo de la joyería contemporánea, teniendo la oportunidad de tomar numerosos workshops con maestros y artistas de esta disciplina. El primer workshop importante, en el cual se cuestionó y trabajó este concepto, fue con Jorge Manilla en México en 2010, en el marco del Simposio Gray Area, realizado en Ciudad de México, donde se reunieron muchos artistas expositores del mundo de la joyería contemporánea. Desde ahí, su percepción y trabajo creativo cambiaron: empezó a crear piezas con sentido, imágenes que hiciesen sentir emociones y reacciones, y que contaran historias, generando un lenguaje expresivo que surge de sus vivencias. También en la materialidad ha habido una evolución: partiendo del metal, que siempre utiliza en distintas proporciones, ha experimentado con plástico, resina, maderas, cerámica, textiles, reciclados y un sinfín de materiales que aportan un universo de posibilidades de expresión.
Declaración de intenciones:
En mi trabajo expreso emociones, me interesa que mis piezas hablen a través de los materiales y formas, que sean capaces de contar historias .
Mi trabajo tiene que ver con los sentidos e imágenes, no hay codificación, no se explica, se siente. No pretendo hacer “clichés".
En mi proceso creativo observo y percibo el mundo, concentrándome en detalles que resalto y reflexiono, plasmándolos en el diseño de mis piezas. Utilizo distintos materiales que identifiquen mis emociones.
Hay una manifestación orgánica que está fuera del contexto utilitario de la joyería, hay una transgresión al concepto del formato de la joyería, generando un lenguaje expresivo que surge de vivencias. Yo quiero evocar imágenes que brinden sentido a mi experiencia. Cada material es protagonista y aporta su esencia propia, que mezclados intuitivamente recuperan una unidad, son una posibilidad creativa.






